jueves, marzo 30, 2006

Surrealista

Vaya por delante que yo siempre he sido super fan de Gallardón. De toda la vida. Hasta que desde hace un par de meses tengo que pagar religiosamente una plaza de garaje a precio de metro cuadrado en la Milla de Oro madrileña como peaje por venir en coche a trabajar. Pero bueno. Lo llevo lo mejor que puedo y procuro quejarme lo justo, hasta que ayer viví un episodio absolutamente surrealista sólo posible en las calles de ésta nuestra ciudad.
Situación: Calle Marqués de Villamagna, a eso de las siete de la tarde. Tengo cita con el oculista, y consigo un hueco para el coche en la misma puerta del chiringuito, pintada con línea verde. Así que por eso de que no se lleve el coche de la grúa, corro al parquímetro más próximo a sacar un papelito de esos... No veía ninguno, sólo una pequeña aglomeración de amables ciudadanas de una media de unos 50 años, todas ellas impecables, rodeando un parquímetro y cotorreando como gallinas. Me acerco y me las encuentro mirando fijamente el display y hablando todas a la vez.
-Es que no hay derecho. ¿Y cómo quiere que saquemos el papelito si no sabemos cómo?, decían algunas. "Yo traía aquí al señor Alcalde a ver si él es capaz de hacerlo".
El caso es que me tocó en suerte uno de esos 'experimentos piloto' del eminentísimo concejal Calvo en los que hay que meter la matrícula del coche antes de soltar la pasta.... Y nadie sabía cómo coño hay que hacerlo. Porque la cosa no es fácil. Se lo aseguro. Y allí todos dando su opinión. "Aprieta el botón verde". "No, el amarillo, para corregir primero el amarillo y después el morado". "Que no, que para meter las letras de la matrícula hay que hacer como para mandar un SMS de esos". "Que no, que no, que el verde no, dale al amarillo a ver qué pasa". "¿Y si le doy muy seguido al naranja?"... Y así, veinte minutos, hasta que llegó un amable ciudadano que ya se había peleado con un cacharro de esos antes y nos enseñó, en tres cómodos pasos, cómo hacerlo. Desde hoy, las instrucciones para construit cualquier mueble de Ikea han pasado al segundo puesto en el escalafón de los artículos peor explicados de la historia. Y Gallardón se ha superado a sí mismo. Más incluso que cuando puso aquellas absurdas lucecitas navideñas.

miércoles, marzo 29, 2006

Como manda Uma...


Un ligero flash-back...

Hace 10 años...
No resulta fácil acordarse de dónde estaba yo tal día como hoy hace una década. Probablemente, bebiéndome hasta el agua de los floreros, o recuperándome de una sensacional resaca. Era un año convulso, dice Uma: la nieta del rey del rock se divorció del friki más friki del mundo mundial, las Spice Girl hicieron su agosto (y su septiembre, y su octubre, y su de todo) y el siempre apetitoso cine español nos dejó glorias como 'El día de la Bestia'. Y yo mientras, recorriendo España de cabo a rabo con el flamante glof blanco irrompible. Vamos, que no estuvo mal del todo. Sobre todo esa fiesta de carnaval de 'putas y chachas' en el Puerto de Navacerrada, memorable.

Hace cinco años...
Pues tampoco recuerdo muy bien qué hacía yo hace cinco años. Acababa de firmar un contrato de por vida con el banco y organizaba fiestas memorables en mi recién estrenada casa de El Boalo, con veladas para ver Gran Hermano incluidas. Fue el año que comenzó mi afición por el Lambrusco rosado, para olvidar las penas del curro.

Hace un año...
Planificaba unas vacaciones soñadas en Nepal que se quedaron en eso, en soñadas. Empezaba a vislumbrar que me convertiría, en algún momento del verano, en una chica ingrávida. Me apunté a clases de fit-boxe (y mi stress laboral se redujo en varios puntos). Decidí, por enésima vez, volver a estudiar Historia. Un mes después decidí, por enésima vez, ni siquiera intentarlo.

Ayer...
Debería haber hecho muchas cosas, pero pasé buena tarde de la mañana en la terraza leyendo al sol. Fui con los enanos al parque y vimos juntos una asombrosa película de Winnie de Pooh. Llegué tarde a una cita con el oculista que en realidad era hoy. Hice planes para este fin de semana. Y el que viene. Y el otro.

Cinco lugares especiales
-El jardín de la casa de mi abuela en Saiar
-El sofá, con una mantita y la chimenea, cualquier noche de invierno
-La Pedriza
-Nueva York
-Estocolmo

Cinco motivos para sonreir
-Alguna frase inesperada e ingeniosa de Carlitos o Lucas
-Los sábados por la mañana
-Planificar algún viaje
-Llegar a casa por la tarde y que los enanos abran la puerta
-La nieve

Cinco juguetes
-Mi iPod rosa
-Cualquier libro
-Mi colección de series piratas
-Mis nuevas tablas
-Un rejoj que me dice hasta los buenos días si se lo pregunto

La luz


Cinco años he tardado en decidirme, pero al final me he quitado, de un plumazo (más bien, de un ligero toque de láser) las gafotas. Estoy encantada, feliz como una perdiz, leyendo como los niños pequeños todos los carteles de la calle. Todavía me queda el instinto de tirar la mano a la mesilla cuando suena el despertador en busca de las gafas rosa-pink... pero no. De momento, todo va estupendamente. Seguiremos informando.

lunes, febrero 27, 2006

Un domingo cualquiera

Dentro de casa...

... y fuera

Carnaval, carnaval


Ante la insistencia de mi hermana, este año hemos apostado por disfraces caseros. Volvimos a intentar lo de Zipi y Zape, pero es mucho más difícil de lo que parece. Al final, fueron un tierno sol y una coqueta luna, que me temo que no podrán ser heredados porque acabaron la tarde un tanto demacrados. Pero estaban tan monos....

viernes, febrero 17, 2006

Why I love figure skating

Me pongo un poco ñoña cuando hablo de patinaje. Son muchos años subida encima de unos patines (hace ya muchos también) y me sigue poniendo los pelos de punta ver a determinados patinadores. Así que estos días estoy disfrutando como una enana de los Juegos de Turín, esos a los que habría dado un brazo por poder ir pero que mi jefe se olvidó de acreditarme.


Ayer fue la final de chicos, y pocas veces he encontrado descripciones tan brillantes como las que ha hecho Ann Kilion, del Mercury News...


"I love men's skating because someone like Switzerland's Stephane Lambiel will think its a great idea to show up for the biggest moment in his life wearing an outfit with zebra stripes on one side, tiger stripes on another and blue sleeves. It was Cincinnati Bengals-meet-Charro. I love men's figure skating because there are signs in the stand like the one that read "Fly High Lovely Zebra" in honor of Lambiel's fashion choices."

I love men's figure skating because a guy like Evgeni Plushenko can throw down a Quadruple Toeloop-Triple Toeloop-Double Loop combination and six other triple jumps and leave no doubt about what kind of an athlete he is."


I love men's figure skating because Johnny Weir, when asked to describe his performance, could say "I didn't feel my aura. Inside I was black.". Weir is a charming, funny kid from rural Pennsylvania. He isn't afraid to say anything - even to call himself "princessy" or to describe a competitor's short program as "a vodka-shot-let's-snort-coke kind of thing." His favorite book is "The Devil Wears Prada" though his favorite author is Leo Tolstoy. He's a fashionista and a Russophile. He's learned to speak Russian and wears a vintage CCCP Sweater. He went shopping on Via Roma and considered buying a mink-lined umbrella. He calls his family "country bumpkins." He wears a swan outfit, complete with an orange beak that he calls Camille. On Thursday he was dressed in turquoise with chiffon wings. He once called one of his outfits "Care Bears on acid." He said of Thursday's fashion choice, "The Care Bears are back!"




Yo no podría decirlo mejor. Sólo añadiría que a todos estos detalles se les suma un generalizado culo de pollo digno de atención. Y aun así, me encanta. Veréis cuando lleguen las chicas, la semana que viene.

I'm back

No me voy a molestar en dar explicaciones. Sobran. Basta decir que estoy de vuelta. Supongo (espero) que para quedarme mucho tiempo.

viernes, abril 29, 2005

Piedra, papel o tijera

Takashi Hashiyama es el jefazo de una compañía japonesa podrida de pasta con unos 20 millones de dólares en obras de arte que quería subastar. Y como no se decantaba por qué casa de subastas elegir para la ocasión, si Christies o Sothebys, nada mejor que jugarselo no a los chinos, sino a piedra, papel o tijera. El presidente de Christie's en japón se pasó un fin de semana ensayando las mejores tácticas, y lo que le enseñaron sus hijos gemelos debió valerle. Tijera gana a papel, Christie's se queda con el pastel: un 20% de los primeros 200.000 dólares y un 12% de lo demás. Para los incultos, hay un Mundial del jueguecito de marras.

Bruno

Todavía me emociono cada vez que recuerdo a Uma diciéndome al oído que iba a tener un enano. En ese momento pensé que ella era la mujer más feliz del mundo... me equivoqué. Lo es ahora, después de ver la carita de Bruno, que tuvo a bien salir del tripón este sábado. Papá Pablo está igual de feliz, o más. Yo tengo mono de achucharle un poco, de oler a recién nacido y mordisquearle los piececitos. Y de darle un beso enorme a la feliz mami, claro. Será el bebé más geek de su vecindario, seguro. No todos tienen una madre que ha ido haciendo un blog para él desde antes de nacer o un padre que colgaba fotos en Flickr según las iba haciendo. Enhorabuena!!!!

miércoles, abril 20, 2005

Parecidos razonables

A la izquierda, el senador Palpatine. A la derecha, Ratzinger Z, el que fuera Panzerkardinal y ahora Benedicto XVI.

Habemos Papam ¿O era Papa?

Llevo unas semanas inmersa en la hecatombe papal. Una es así­ de friki, que con todo lo atea que soy, me fascinan estas cosas. Por eso me he comido la agoní­a, la muerte, las quinielas y las fumatas casi con más gusto que otra cosa. Al fin y al cabo, como dicen los cursis, este era un momento histórico, ¿no?
El momento histórico me ha valido, además, para repasar mis -escasos- conocimientos de latín, cosa que muchos parecen haber olvidado. Ayer más de uno puso en un titular 'Habemus Papa' y se quedó más ancho que largo. En elpai­s.es lo hicieron un buen rato, y en la BBC la confusión tampoco fue breve. Como los que pusieron que Ratzinger daba la bendición 'urbi et orbe'. Y podrí­a contar tantas anécdotas más de estos dí­as que eso se merece no un post completo, sino un blog entero....
De todas formas, las cabezas pensantes del Vaticano podrÃían empezar a buscar ya una fórmula para que el humo sea blanco blanco o negro negro, y no nos den estos sustos, que a más de uno la elección de Benedicto XVI estuvo a punto de costarle un infarto. A la que no seguro es a Lidia Lozano. Tele 5 puso a sus más expertos vaticanistas a analizar si el humo era blanco o negro. A saber: la susodicha Lidia, el padre ese que comenta el Gran hermano, y Kiko Hernández.
Lo mejor, el urgente que mandó Reuters: 'Smoke rises over Sistine Chapel after Pope vote. Colour unclear'. La BBC, y creo que algún medio español, llegaron a abrir el web con un titular que decí­a más o menos: "Confusión en el Vaticano sobre el color de la fumata". Para la próxima, please, que utilicen un tam-tam, o banderas de colores. O un SMS, como para anunciar la muerte del otro.

domingo, abril 17, 2005

Ellos también pueden hacerlo


Podrí­a dar muchas excusas, pero no merece la pena. No hay mejor manera de volver a las andadas que encontrarme estas fantásticas fotos. Van con mensaje, of course. Sobre todo para Uma B., que pueda disfrutar de sus últimos dí­as de espera preguntándose por qué no invitaron a estos amables caballeros a SU piscina. Y a Kurt y Themis, que securo que sacarán ingeniosos comentarios al respecto. Yo me los imagino ahí­, en plena competición, el equipo checo masculino de natación sincronizada (porque así­ se autodenominan los amigos) compartiendo entrenamientos con Esther Williams. ¡Vaya plan! Estoy fascinada con el tipo de la perilla, el del centro de la estrella...